Código ético

La actividad que ejercen los profesionales y las profesionales de la publicidad y las relaciones públicas tiene la función social de proporcionar información veraz al consumidor y al ciudadano, con el fin de que puedan orientarse a la hora de adquirir productos, bienes y servicios, y formarse una opinión sobre los diferentes agentes sociales.

Para este fin, se debe ejercer la profesión con responsabilidad y respeto a la legalidad vigente y a los valores, derechos y principios reconocidos en la Constitución. La comunicación publicitaria y de relaciones públicas, por tanto, no tiene que incitar a comportamientos que impliquen ningún tipo de discriminación entre las personas.

De la misma manera, se deben respetar los derechos al honor, a la intimidad y a la imagen propia, y muy especialmente cuando esta comunicación vaya dirigida a colectivos que merecen una protección y/o atención específica. Únicamente el estricto cumplimiento de las normas deontológicas puede proporcionar a la profesión la legitimación social indispensable para su ejercicio.

A partir de estos valores, derechos y principios básicos, el Col·legi de Publicitaris i Relacions Públiques de Catalunya adopta el Código de Ética Profesional siguiente.

Articulado:

1.- La comunicación publicitaria y de relaciones públicas no debe constituir nunca un medio para abusar de la buena fe de nadie. Por eso, y teniendo en cuenta la exigencia legal de veracidad, esta comunicación no debe ser engañosa ni explotar la falta de experiencia o de conocimiento del consumidor y del público en general.

2.- La publicidad debe ser identificable como tal por el consumidor, indistintamente de los medios y las formas que se empleen, y debe evitar confundirse con otros tipos de comunicación.

3.- La comunicación publicitaria y de relaciones públicas no debe aprovecharse del miedo, el temor o las supersticiones del consumidor.

4.- La comunicació publicitaria y de relaciones públicas no debe incitar a ningún tipo de violencia, ni sugerir que se pueden derivar ventajas de las actitudes violentas, sea cual sea su grado.

5.- La comunicación publicitaria y de relaciones públicas no debe animar a prácticas peligrosas para la seguridad de las personas.

6.- La comunicación publicitaria y de relaciones públicas no debe fomentar ni animar comportamientos incívicos que perjudiquen o puedan perjudicar a ningún miembro de la sociedad, los espacios de convivencia o al medio ambiente.

7.- Todos los profesionales de la publicidad y de las relaciones públicas deben resolver con la máxima eficacia los objetivos de comunicación planteados por el cliente. Deben aceptar el compromiso de confidencialidad y dar consejo honesto y leal.

8.- La comunicación publicitaria y de relaciones públicas debe evitar cualquier mensaje que pueda perjudicar a las personas menores de edad en cualquier aspecto moral, psicológico o que induzca a actividades que pongan en peligro su salud, seguridad o educación.

9.- La comunicación publicitaria y de relaciones públicas no debe sugerir ni inducir ningún tipo de discriminación por raza, nacionalidad, religión, sexo, orientación sexual o ideología.

10.- Todos los profesionales de la publicidad y de las relaciones públicas no deben colaborar en actividades de comunicación que atenten contra el honor y/o la dignidad de las personas o de las instituciones.