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FÁBRICA DE SUEÑOS


Su sonrisa afable incita a querer conocerle.
Su curiosa mirada apunta a que quien ya lo ha hecho, no la olvida. Y el movimiento sereno de sus pequeñas manos refleja la sabiduría del que sabe que una imagen vale un imperio aunque mil palabras la acompañen. Es Ricardo Albiñana, de difícil definición -¿quizás realizador?- aunque, preferiblemente, creador de emociones detrás de cámara.
 

>>>>> Albiñana Films desde hace veinte años es más que una productora publicitaria. Lo dicen los que trabajan dentro y los que desde fuera siguen atentos cada una de sus creaciones antes de que la próxima edición de Cannes o de Londres les recuerde que es recomendable no pasárselas por alto.

¿Y dónde está el secreto? ¿Cuál es la fórmula mágica para conseguir ser una de las primeras productoras publicitarias del país? Como buen buhonero, Ricardo Albiñana no la desvela. Tan sólo da algunas pistas que permiten entrever por qué a los duendes les gusta moverse por Vilana, 12.

El primero de todos tiene mucho que ver con la pasión. En primer lugar, la de su fundador. Desde hace veinte años, su sueño cotidiano es plasmar en imágenes lo que el creativo tiene entre ceja y ceja cuando sus neuronas están en plena ebullición. La clave está en emocionar, en llegar a transformar un mensaje para hacer reír, llorar o simplemente pensar. A veces se consigue y a veces no. La alquimia no sabe de reglas. Pero el reto permanece.

Es una forma de trabajar positiva en la que prima la ilusión. Cada spot es un pequeño tesoro por descubrir y él quiere seguir descubriendo muchos más. Para el alma de Albiñana Films, realizar no es un hecho; es una opinión. Cada spot ha de tener su personalidad propia y los entresijos para lograrlo son todo un laberinto que siempre merece la pena recorrer.

>>>>> Un segundo componente de la “marca” Albiñana sería la familia. En Barcelona cuesta mucho encontrar sagas familiares como ésta en productoras publicitarias. Sus dos hijos, Ricardo y Ramses, tan distintos entre sí, tienen en común haber sabido ver que el entusiasmo y la vitalidad de su padre no podía perderse. Ambos llevan ya mucho tiempo metidos en cabinas de edición y sus películas no sólo han hecho las delicias de los mejores jurados, sino también las de su progenitor, a quien le brillan los ojos y se le forman hoyuelos en sus sonrosadas mejillas cada vez que habla de ellos.

Ramses Albiña


Ricardo Albiña (hijo)


Nicolás Mendéz


Lluis Prieto


Albert uría


A la pasión, se uniría la ambición. Desde que se fundó en 1983, siempre han tenido muy claro que no querían ser una productora de barrio, con la central en Paseo de Gracia y poco más. Siempre han tenido la vocación de querer construir una marca perdurable en el tiempo. Y aquí es donde entra la fuerza de Francisco Torras, su Director General.

Procedente del Departamento de Marketing de Antena 3 TV, Francisco Torras ha sido definitivo para hacer de Albiñana Films un proyecto de referencia. Su empeño inicial fue crear una estructura interna que funcionara por sí sola, de forma que los realizadores que trabajan en la productora sólo tuvieran que centrarse en el aspecto creativo de sus películas. Nada de interferencias, sólo imaginación pura, que los recursos y los servicios comunes ya están ahí para articularla.

En la actualidad, la primera fila de Albiñana Films la ocupan siete realizadores con una media de edad en torno a los 37 años. El elenco es difícil de superar:





>>>>>>>>>>> Nicolás Méndez. Procedente del mundo de los guiones cinematográficos, ha colaborado para Elías Querejeta y Alex de la Iglesia. Fue descubierto por Ricardo Albiñana cuando vio la fuerza de sus vídeoclips

>>>>>>>>>>> Luis Prieto. Se formó en la Escuela de Cinematografía de Los Ángeles. Ganó un primer premio en el Festival de Nueva York. En febrero empezará a rodar allí la película que obtuvo como galardón.

>>>>>>>>>>> Albert Uría. Su trayectoria empezó en Londres en el campo de fotografía para moda. De la imagen fija pasó después a la realización publicitaria.

>>>>>>>>>>> Ricardo Albiñana. Tras dos años de formación en Estados Unidos, pasó de montar los spots de su padre a hacerlo con los suyos propios que han merecido ya varios Leones de Oro.

>>>>>>>>>>> Ramses Albiñana. Al más joven de los Albiñana lo rescató su padre de la Escuela de Empresariales. En Montana (Estados Unidos) acabó de aprender un oficio, que ya domina de sobras como demuestran películas como “Repsol YPF”.

>>>>>>>>>>> Marco Martens. Nacido en Mozambique, realiza sus creaciones desde Lisboa. Mima cada uno de sus planos y logra películas que no pasan desapercibidas.

Todos ellos son el núcleo central de un organigrama distribuido en siete áreas internas: postproducción; documentación, casting y edición; plató; producción; producción ejecutiva; planificación y administración. Los veinticinco profesionales que aquí trabajan, además de un equipo habitual de free lances, saben que en cualquier momento la maquinaria puede ponerse en marcha. Sus instalaciones lo permiten y las ganas nunca faltan.
Este espíritu de estar siempre a punto, listos para coger el primer vuelo y rodar, les ha llevado a trabajar mucho fuera de las fronteras nacionales. Portugal es para Albiñana Films un buen aliado. En otros países europeos también cuentan con una extensa lista de clientes ya fidelizados

>>>>> Porque, ¿qué es lo mejor de la realización para Ricardo Albiñana? El reconocimiento del público satisface cualquier ego, pero el de él ya está un poco de vuelta de ránkings de premios. Lo que realmente parece importarle es que sus películas puedan llegar a servir para algo, que toquen el corazón de quien las ve. Ama tanto su profesión que le cuesta encontrar algún posible defecto en ella. Ni tan siquiera pasarse horas y horas dentro de una cabina de edición, o dudar hasta la inseguridad ante dos planos igual de perfectos.

Para Ricardo Albiñana, realizar es un ejercicio siempre gratificante, considerándose un privilegiado por poder hacer lo que realmente le apasiona.

Además de vehemente, es también más que modesto. Su mejor película esta aún por hacer y entre su largo currículo sólo conseguimos que destaque aquel primer spot de un tocadiscos que rodó para una agencia de Sabadell hace años en un jardín desvencijado al lado del Edificio Walden II en Sant Just. Fue su primera creación y la primera semilla de lo que acabaría algún día por convertirse en Albiñana Films.